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La paradoja de tus celos

La paradoja de tus celos


¡NO QUIERO PERDERTE! Es de las frases más frecuentes cuando aparece la crisis marital, cuando la obsesión del enamoramiento está a punto de llegar al éxtasis, donde creemos que es imposible vivir sin él o sin ella.


Por Edwin Camilo Parra – Psicólogo Familiar

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Este artículo va dirigido a todas las personas que sienten celos imparables, que no saben cómo controlarlos y como parar los problemas ocasionados por los mismos.

Donde la creencia de vivir sin estar junto a su pareja es imposible, y de una manera repetitiva gritan una y otra vez ¡NO PUEDO ESTAR SIN TI! Palabras que aparecen en cada conflicto de pareja, convirtiéndose en un ritual que no puede faltar en los momentos de tensión, porque así voy a conseguir que no me deje, porque así le voy a demostrar que sentimos un verdadero amor.

Por lo anterior siento la necesidad de trasladar a este artículo, experiencias que han llevado a consulta a seres que han encontrado el problema en la solución intentada.

Adriana es una consultante de 25 años quien dio a luz a sus 19 años, este se gesta luego de vivir 3 meses de furor y de adrenalina que vivía cada fin de semana con su pareja quien tenía su misma edad. Adriana sentía entusiasmo de salir y disfrutar las bebidas que su pareja le brindaba, normalizando cada salida los fines de semana, hasta que un día llega la eyaculación que la volvería madre a las 40 semanas de embarazo.

Grita fuertemente ¡oh no que voy hacer! Su pareja que es Cesar la apoya los dos primeros meses antes de retomar su vida social y de amistades que lo llevaban a una esquina a reír y a contar las historias de algunas mujeres a las cuales cortejaban en sus rumbas de esparcimiento.  Una noche entre dolores causados por el embarazo Adriana decide dejarse llevar por la curiosidad de observar y revisar el celular de su pareja, como una niña curiosa, con una expresión de niña picara decide poner el dedo índice de su pareja en el sensor de huella que desbloquea su celular.

Al pasar unos minutos empieza a caer de sus ojos lagrimas que brotaban como aquella fuente de agua que no deja de escurrir hasta ser desconectada, ella estaba tan conectada con la conversación que la hace exclamar ¡Eres un imbécil, eres lo peor, lárgate de mi casa, no quiero volverte a ver!

Tú que estas leyendo este articulo tienes razón, si imaginaste que Adriana descubrió que su pareja le fue infiel mientras ella se movía por toda su cama intentando de calmar su dolor causado por el embarazo. 

Esta relación culmino luego de unos meses de haber intentado una y otra vez salvar aquel gusto y romance de los primeros tres (3) meses, intentar que su hijo creciera junto a sus dos padres, pero nada funciono.

Posteriormente aparece el verdadero problema.  Adriana hasta el día de la valoración psicológica que había sido 6 años después de terminar la relación con el padre de su hijo, había pasado por 4 rupturas más, debido a la inseguridad que sentía, de no saber si sus parejas realmente fueran personas que expresaran honestamente su amor por ella, una inseguridad que la llevaba a compararse con mujeres de la televisión, de su barrio, de su universidad y hasta del trabajo de sus parejas, lo anterior empezaba a reflejar la necesidad de estar en todo momento con estos hombres, pensaba que si él salía solo lo iba a perder y no podría vivir más si eso pasara, su miedo aumentaba a diario sin control.

Lo anterior la llevo a vivir con tres de sus parejas conflictos con sus amigos en común por celos que la llevaban a expresar que ellos le eran infieles con sus amigas. Estas conductas le servían en ocasiones porque lograba que aquel hombre se alejara de su entorno simplemente por vergüenza de lo sucedido, lo cual le daba control a Adriana de su relación.

En consecuencia, el aumento del poder aumentaba en ella ya que creía que a través de sus comportamientos no iba a permitir que se alejaran, pero con el pasar del tiempo esto empezó a cambiar en las tres relaciones hasta el punto de llegar a la ruptura.

Cuantos de nosotros creemos que nuestros celos es una demostración de amor y que por medio de ellos vamos hacer que nuestra pareja este junto a nosotros por siempre y como esto consigue el efecto contrario, alejar y fracturar la relación por medio de una violencia psicológica y emocional.


La paradoja de nuestros celos nos lleva a sentir desolación, impotencia y la manifestación de un lenguaje inapropiado que nos va servir para iniciar conflictos internos y externos que nos dificultara conciliar nuestro sueño.


Por tal motivo es importante reconocer quienes somos y que valoración asignamos frente a nuestros valores, nuestras relaciones y en general de nuestro actuar en las actividades que desarrollamos a diario.

“Lo debes de echar esta saliendo con alguien de la facultad” estas palabras demostraban un caso más de celos, por parte de Elvira; quisiera apartarme del argumento de si es ético o poco profesional ser pareja de una persona de 30 años quien es una estudiante.  Por el contrario, quiero que llevemos nuestra observación hacía el comportamiento de elvira, ¿realmente Elvira lo hizo porque era injusto ya que su expareja era docente y estaba mal que se metiera con una estudiante quien era mayor de edad? ¿Los celos la llevaron a idear una estrategia de venganza hacía Juan por haberla dejado?

Dos preguntas que se unen y cambian de acuerdo a la connotación y a la contextualización de lo sucedido meses anteriores, donde los involucrados de este caso, fueron una pareja de novios que mantuvieron una relación amorosa durante siete (7) años. Esta relación vivió en su desarrollo violencia emocional y psicológica por parte de Elvira frente a su pareja Juan.

SI, es una estrategia de venganza, algunos estarán pensando y respondiendo las preguntas anteriormente descritas. De acuerdo a esta respuesta ¿alguna vez has hecho cosas similares por amor? Posiblemente muchos de nosotros lo hemos vivido, y es en este momento donde debemos empezar a discernir los aspectos positivos y negativos que traen el sentir una emoción de rabia por temor a perder a nuestra pareja o como en una relación post-conyugal seguimos empecinados a continuar haciéndole la vida imposible al otro.

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Es donde debemos observar como se desarrolla la paradoja de los celos, inicialmente vamos entender una paradoja como la acción u oraciones que llevan a conseguir el efecto contrario de lo que se expresa o se hace.  

En el caso de los celos, el miedo lleva a la persona a tener un acercamiento con el otro con el fin de expresarle que todo lo que hace es una demostración de amor, que sin importar la consecuencia va luchar hasta el final por mantener la relación; estas se expresan por medio de un llanto, suplicas, reclamos, insultos, vigilancia obsesiva, búsqueda del control, autoritarismo, conductas impulsivas que pueden llevar a vivir algún tipo de violencia.

Estas conductas no es lo que la persona expresa por medio de sus palabras, es decir cuando Elvira días atrás de aventar con su jefe a la expareja, le exclamaba su amor, diciéndole que lo amaba y que era el único hombres que la hacía feliz, que la perdonara, solo porque ya lo veía salir con Astrid quien era su nueva pareja, este amor se lo demostró Elvira por medio de la estrategia que llevaría al despido de su expareja “siento que actúe mal porque el tiene necesidades, pero me siento feliz porque me vengue, por el sufrimiento que me ha causado” 

Observen la paradoja de lo que vivió Elvira donde la solución era el problema, ya que la estrategia que utilizaba para demostrar su amor conseguía el efecto contrario, ya que lo único que consiguió fue lastimarlo económicamente, socialmente, lastimar a su familia y psicológicamente a Juan. Al igual que este caso muchos expresamos nuestro amor por medio de acciones que fracturan la relación y terminan causando un divorcio, separación, violencia física y psicológica.

Para terminar, ¿mis celos me han llevado actuar de esta manera?

¿En situaciones he perdido a seres especiales en mi vida por no superar infidelidades que me llevan a ser desconfiada/o?

¿Quiero dejar mis celos?

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